La
energía absorbida por el primario de un transformador está
relacionada directamente con la energía consumida por el
circuito secundario. Esto significa que un transformador no es un
dispositivo que sea capaz de generar energía. sino meramente
un elemento electrostático que transforma los valores de
tensión y/o corriente a los valores deseados.
La
intensidad de corriente circulante por el primario del transformador
depende de la carga del secundario. Si suponemos un transformador
con un secundario a circuito abierto, la corriente primaria (en
el caso de un transformador ideal, sin pérdidas ) será
igual a cero. Las pérdidas son debidas, generalmente, a la
resistencia óhmica de los bobinados, dispersión del
flujo magnético, etc.

Fig.:
Circuito magnético e intensidad de campo magnético
Si
consideramos un transformador con un secundario por el cual está
circulando corriente, puede decirse que se encuentra actuando bajo
condiciones de carga y en estas circunstancia su circuito primario
disipará potencia. Esto equivale a expresar que, bajo condiciones
de carga del secundario, aumenta la corriente o intensidad sobre
el primario.
La
intensidad de la corriente del secundario, provocará en todo
instante un flujo magnético opuesto al que origina el primario,
lo cual, de acuerdo con lo expresado por la Ley de Lenz, tenderá
siempre a disminuir el flujo magnético del primario. Esto,
a su vez, reducirá la f.e.m. de autoinducción ( que
ya sabemos, tiene en todo instante, sentido contrario ) circunstancia
que hará circular mayor intensidad de corriente por el primario.
Como se ve, el consumo sobre el circuito primario de un transformador
será proporcional a la carga del secundario.
Puede decirse que prácticamente , la potencia absorbida por
el secundario de un transformador es igual a la potencia consumida
por el primario, o sea:

fórmula
en la cual, si pasamos Ip al segundo miembro y Es al primero, puede
transformarse en esta otra:

de
la que deducimos que, las corrientes del primario y del secundario
de un transformador son inversamente proporcionales a las respectivas
tensiones. Esto significa que, si por ejemplo, un transformador
entrega en su secundario una tensión igual a la mitad de
la tensión aplicada al primario, la intensidad de corriente
máxima que se puede extraer de dicho secundario será
igual al doble de la intensidad circulante por el primario. A la
inversa, si el transformador es elevador de tensión y suministra
en el secundario una tensión , por ejemplo, tres veces mayor
que la del primario, solo podrá suministrar una intensidad
de corrientes tres veces menor que la del primario.
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